
Caramelos ahumados, cenizas quebradizas, verde objeto, café objeto, tinieblas, brusquedad del alma, mar y muerte, lechoso el destino que mis pies van marcando, lejos del apuro un centelleo, blanco insulso, eso no lo hagas, parir el corazón, cabeza de piedra, ruiditos de la conciencia, abandono etéreo, camino de papel. No hay, no hay, fijación total, paro, no cardiaco...
Una vez mas el reloj marca más de las doce, un día más cargando a cuestas a esta mente débil de renacer, ahogándose en si, la luz se dilata y contrae, borrar, ya no soy yo, cada vez me jacto de ser menos yo y mas ser otra cosa, me veo perdiéndome entre escombros de lo que fui. Mientras tanto el corazón araña, negocia un día más con la razón. No existes, se pide; no existe nada, reclama. De por vida seré yo, de por días. Hoy no estoy para nadie, ¿quién está para mí?
Imagen: Letargo / José D.

No hay comentarios:
Publicar un comentario