domingo, 29 de agosto de 2010

So(ó)lo.

Paso a decir que la cosa se está viendo negra.


Y me siento bien pinche melancólico.


Imágenes tomadas de acá y son de un compa llamado Rankin.

sábado, 21 de agosto de 2010

No descanso.

No voy a bloguear como en una semana banda.
°!°
Mi cabeza deberá estar en otra cosa.

viernes, 20 de agosto de 2010

Y se me fueron.

Así es, se me fueron las ganas de escribir en el blog. A ver, a ver, recuerda cuál fue la razón para volver a escribir, no recuerdo. Y para dejar de escribir, que se me fueron las ganas. Sí, sí, pero hace rato no escribías y volviste a escribir. Ah empecé a leer, y has leído ultimamente, no pues no. ¿Y entonces? Es qué, es qué, me levanto muy tarde y después que dibujar digitalmente y así que digas por gusto, por gusto, pues no. Y pues no hay excusa verdad, y ya me cansé de reprobar por dejar todo al último y dejar las recuperaciones hasta el último momento. Tu sabes cómo se arregla eso. Pues haciendo. Sí, pero en la cabeza, cómo le digo que lo haga. A veces pienso que es motivación, pero no me meteré en eso por este momento. Bueno pues, me recuerda lo que dice-escribió un compa, no apliques la mexicana de dejarlo hasta el final, claro pienso que él tiene intereses para decirlo, ¿pero yo? Ni hablar tampoco quiero de la mexicaneidad, de sus temores, frustraciones y mediocridad. Bueno, a ver si mañana sí me levanto temprano, por acá seguimos un rato, acá blogeando digo. Cambio y fuera.

Imagen hurtada de una campaña en contra de las:

martes, 17 de agosto de 2010

Me hiciste pensar.

En diferentes cosas, no las que acostumbro, un nervio diferente, en sombras en brillos, en colores transposiciones.
Por qué las situaciones son de una manera en ciertos casos y en otras diferente si sigo siendo el mismo, aun no diferencío cambio en mí, desde dentro me sigo sintiendo igual, o ¿desde fuera?
Ahora si que la confusión me confunde, la siento, me cuestiono, hacer o ser.
O apunté sentir, pensar y actuar en un mismo lugar, eso dijo mi amigo.
La palabra gato está en mi cabeza, y ella se enlaza con los movimientos sensuales y provocadores (los quise ver así) de una mujer de antaño.
Piel blanca, juvenil, mezclilla, oh sí, mezclilla muy ajustada. Sudadera negra, quizá hacía frío. Yo no estaba ni caliente ni frió. Tibio, guardando esa imagen en mi cabeza. Un colchón que yo no toqué esa noche, terminé durmiendo en la orilla de otra cama. Sin saber ni entender porque no hubo más delicados movimientos provocadores para mí. La delicia se fue para no volver mas que en ondas que acarician mi cerebro, lo excitan en tiempo pasado.
En tiempo pasado en visiones grabadas, como hoy. Como estás palabras que llenan estos segundos de algo y se quedan ahí. Y yo acá, llorando digitalmente, con ansia de dejar de ser para ser. Que sueño, a la espera de otro tacto, otro recuerdo. Otro éxtasis. Por lo pronto a seguir dibujando en pixeles, ya se acerca la hora y aun nada está escrito. Las ideas empujándose unas a otras se ven cayendo al vacío.

Imagen: de Miss T