jueves, 24 de enero de 2013
De estos días.
Creo que nunca he tenido alma libre, sólo una
gran convicción a permanecer. La duda constante del que se piensa
retirar me acompaña. A veces siento que no es productivo a lo que he
llegado, pienso que ha nadie beneficia. O encontrar un verdadero fin
útil. También en ocasiones pienso que me quedé en el viaje, aunque
siempre he estado en uno, por llamar a la vida de alguna manera. Una
decisión permanente de mis acciones me han llevado a donde estoy y a los
resultados que tengo frente a mí. Quizás no importe realmente esto.
martes, 2 de agosto de 2011
¿Cuál historia?
Con estos dedos, brazos, memorias, recuerdos, qué esperar. ¿Qué hacer?
Sigo con esto después de la peli.
Regreso después de un día, peli y otras cosas. de la peli pues aburrimiento.
De lo que ahora quiero decir, son palabras.
Sin pulmón, sin valor, sin corazón, sin sentimiento, sin corazón.
Los grandes de la escritura me mandarían al cuerno por escribir eso.
Y eso pienso. Repetición. Nulidad. Momentos perdidos, me mando al cuerno.
Creo no eran o son tan fuertes mi ganas (ansias) de escribir como pensaba.
O forzarme a hacerlo, lo único que fuerzo en estos días son unas poco más de letras.
Mientras te veo en una imagen y pensar que ayer estabas a unos pasos.
No quisiera escribir de mi cobardía. Necedad, abandono y demás.
Salvo esta sensación turbulenta, que me acompaña, siempre después de alguna calma momentánea pensada como "al fin".
No hallo el momento ni la hora, para descubrir, para abrirme, para hablar, para ser y sentir.
Acaso no recordarte en el tiempo. Construir nuevos personajes en estas líneas. Presenciarlos calmada y apeteciblemente.
Efímera sensibilidad, si te pudiera contener.
Existiría aquella historia llena de personajes y emociones.
Acercamientos dulces y gozosos.
Otra vez ando añorando.
Y termina como empezó.
Sigo con esto después de la peli.
Regreso después de un día, peli y otras cosas. de la peli pues aburrimiento.
De lo que ahora quiero decir, son palabras.
Sin pulmón, sin valor, sin corazón, sin sentimiento, sin corazón.
Los grandes de la escritura me mandarían al cuerno por escribir eso.
Y eso pienso. Repetición. Nulidad. Momentos perdidos, me mando al cuerno.
Creo no eran o son tan fuertes mi ganas (ansias) de escribir como pensaba.
O forzarme a hacerlo, lo único que fuerzo en estos días son unas poco más de letras.
Mientras te veo en una imagen y pensar que ayer estabas a unos pasos.
No quisiera escribir de mi cobardía. Necedad, abandono y demás.
Salvo esta sensación turbulenta, que me acompaña, siempre después de alguna calma momentánea pensada como "al fin".
No hallo el momento ni la hora, para descubrir, para abrirme, para hablar, para ser y sentir.
Acaso no recordarte en el tiempo. Construir nuevos personajes en estas líneas. Presenciarlos calmada y apeteciblemente.
Efímera sensibilidad, si te pudiera contener.
Existiría aquella historia llena de personajes y emociones.
Acercamientos dulces y gozosos.
Otra vez ando añorando.
Y termina como empezó.
jueves, 28 de julio de 2011
Nada especial.
Aun creyendo que la forma puede variar, veo que da la vuelta, se cierran puertas o se abren. O recibo lo que no es para mí. Será que tampoco quiero que sea para los demás. Cierta manipulación, no soy quien para decir, pues manipulador soy, y uno cabrón que me ha traído al lugar en que me encuentro. Manipulo los pensamientos, de maneras que aquí estoy. Y dónde es eso, es un misterio. Lo que voy a decir es que siento que se le da poca importancia, a algunos actos que me gusta realizar. Se le da poca importancia a lo que hago, ahí el dato. Será por la falta de interés, los alejamientos sociales, complejos y demás. Y palabras escritas y dichas de romperlos. Y pensamientos de nueva cuenta, que impiden según el Krishna de la muerte, que los actos se den en sí, recordando lo de ayer sobre los sueños, recordando lo de, así a un lado como al otro, en qué valor quedan los sueños igualmente, así como el valor de las acciones. Me lo tomo personal como si fuera un ataque directo, palabras como "egocentrista" me llegan a la mente, aunque por qué precisamente hoy después de mi casi nulo contacto a los acontecimientos se suceden estos hechos. En cambio viéndolo como detonante, me gustaría ser el detonante de, de "cosas buenas", refiriéndome a una contribución, no quiero entrar en este tema por ahora. Esto es lo que pasa cuando se tienen distintos puntos de vista y no se comunican entre ellos. Yo lo llamo inversión, siendo que en la metafórica bolsa de valores, ando por lo quebrado. Así a esta hora.
miércoles, 27 de julio de 2011
Soñar, soñando.
Dormir, dormir, dormir y despertar soñando, añorando. Quedan resquicios del sueño, esto no es prosa, como de la vigilia antes de dormir entran vestigios que entran en él y se apoderan. Sueños no lúcidos, los preferiría lucidotes que se luzcan vaya. Y tanto no quiero jugar en ellos, realidad le llaman a la diversión real. Objetos, sujetos y predicados. Aunque el panorama que plantea el sueño a veces es un tanto inquietante. Escondrijos y rebujos. Desorden caos, penetraciones de forma y lugar. Nunca he intentado escribir dentro del sueño. Hojas de qué, de dónde. Acercamientos, oh sí, acercamientos, llevarte, guiarte hacia donde guía el sueño, el que sueño. Te sueño solo por pensarte antes de ir a la cama, te debería pensar antes, antes de abrir los ojos, ¿entonces el sueño no es pensamiento?, para verte en mi día. No lo creo, otra vez hablando de crear, decisión, de recrear el sueño, el querer, alto, dónde están las expectativas guardadas. Dónde se encuentra el hallazgo, la precuela del sueño. El redimirse al acto, ya empiezan palabras sin o con sentido que parecen se forman para salir de mi cabeza, se meten en la fila. Y dicen "salida yeah". No hay orden otra vez. No existe la lógica ni razón para liberarlas. Justificar, justificar, y un para qué, en vez del "cómo" metafísico. Diría cuándo, diría "cuándo" y cierro con eso.
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