Mostrando entradas con la etiqueta melancolía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta melancolía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de marzo de 2009

Harkemit Pokbum.


Con la callada consecuencia agobiante de ser un pequeño farsante.

Imagen: DeFrag/HarkemitPokbum

miércoles, 14 de enero de 2009

"Me siento un angel ahogado".

Un beso que nunca existió, un suspiro quieto e inocente, una instantánea borrada, un poeta oculto.
Otra mirada, otro intento, otro margen librado o jamás.
Un nuevo amanecer o un viejo anochecer, que más da.
Un melancólico tenaz en un mundo que se hace raro.
Callad ahora las venganzas, sentir el propio trabajo de los días, oh que bella humanidad, oh que bello sentir en las distancias.
Una vez y nunca, el último escrito siempre.
Vaya dios el que vive en mi y en mis cercanos.
Un dios que hemos ido acabando.
El templo-cuerpo ahuyentado, palabras por doquier profanando.
Ocultemos una vez más la ira, para después hacerla pedazos.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Será qué mi coraje destienta o será otra melancolía.

Será mi aspecto analítico, seré yo, así de simple, a veces decía que era muy moralista; creo en una fuerza que me mantiene, y entonces esa fuerza porqué a veces siento que se va, se dispara, se aguanga, ...me deja?
Entonces si esa fuerza yo la creo, ¿yo soy el soy débil o yo me debilito?, ¿qué me debilita?, será la pregunta, será que algo no me llena, o será que siempre vivo preguntándome qué será.
Ay mi cabeza, ay este corazón, ay este mi cuerpo, siente dolor, ¿en verdad siente dolor?, cuál será mi naturaleza, a mis veinticinco años, es mucho pedir sentirme pleno, creo son mis frutos que coseché lo que tengo ahora, porque será que sentía una neblina, porqué sentía que no despertaba, porqué ahora pido.
Porqué siento resistencia, qué es esta energía que no me deja ser, que me vuelve tímido, inseguro, sobajado.
Quién soy, quién es José Díaz, para qué vine al mundo.
No creo ser el único que se haga esas preguntas, ojalá me las hubiera hecho antes, ojalá.
Me despido, por ahora, no sin antes decir que viva el amor, que vivas siento mis tripas cuando me hacen sentir que un bello momento se aproxima y me acaricia.